Si usas lentes de contacto o estás pensando en empezar, seguramente te han surgido dudas muy cotidianas: ¿me los puedo dejar puestos para dormir?, ¿cada cuánto cambio el estuche?, ¿pasa algo si me meto a la alberca con ellos? Esta guía práctica reúne las respuestas a las preguntas más comunes, con base en las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Es información general de prevención; no sustituye lo que te indique tu especialista.
¿Cuántas personas usan lentes de contacto y por qué importa el cuidado?
De acuerdo con los CDC, alrededor de 45 millones de personas en Estados Unidos usan lentes de contacto. Es una cifra enorme, y el mismo organismo advierte que la mayoría de quienes los usan no sigue todos los hábitos de higiene recomendados. No es un tema menor: desde 2006 se han registrado en ese país varios brotes de queratitis por Acanthamoeba y de queratitis por hongos, infecciones que los CDC describen como muy serias y que pueden causar pérdida de la visión.
La queratitis es una infección o inflamación de la córnea, la capa transparente al frente del ojo. La buena noticia es que gran parte del riesgo está ligado a hábitos que sí puedes controlar. Usar lentes de contacto con seguridad no es complicado, pero sí requiere constancia.
¿Qué hábitos básicos ayudan a usar lentes de contacto con seguridad?
La página de hábitos saludables de los CDC resume lo esencial en pocas acciones:
- Lávate las manos con agua y jabón antes de tocar los lentes, y sécalas por completo con una tela limpia.
- Usa solo la solución recomendada para lentes de contacto, nunca agua de la llave ni saliva.
- No mezcles solución nueva con la vieja dentro del estuche: vacíala y coloca solución fresca cada vez.
- Cambia el estuche al menos cada tres meses. El estuche también acumula microorganismos aunque se vea limpio.
Son detalles que parecen menores, pero suelen ser los que más se descuidan en el día a día, sobre todo cuando vamos con prisa.
¿Puedo dormir, nadar o bañarme con los lentes puestos?
Los CDC son claros en dos puntos. Primero, evita dormir con los lentes de contacto a menos que tu especialista en salud visual te lo haya indicado expresamente. Segundo, quítatelos antes de nadar o de bañarte, porque el agua puede exponer al ojo a microorganismos. Esto incluye albercas, mar, regaderas y jacuzzis.
Si alguna vez te quedas dormido con ellos por accidente, no es motivo para alarmarse, pero conviene retirarlos con calma, dar descanso a tus ojos y estar atento a molestias inusuales. Si aparece enrojecimiento que no cede, dolor, sensibilidad a la luz o visión borrosa, consulta cuanto antes a un profesional de la salud visual en lugar de esperar a que se pase solo.
¿Cada cuánto debo revisar mis ojos si uso lentes de contacto?
Usar lentes de contacto no te exime de las revisiones periódicas; al contrario, las hace más importantes. Medios locales como Diario de Morelos han exhortado recientemente a la población a cuidar la salud visual y a hacerse revisiones periódicas, y en la Ciudad de México la Alcaldía Benito Juárez informó de exámenes gratuitos de alta especialidad como parte de su estrategia de prevención. Vale la pena averiguar si en tu localidad existen programas similares.
Solo un profesional puede confirmar que la graduación, el tipo de lente y el calendario de reemplazo son adecuados para ti. Tampoco conviene comprar lentes sin una prescripción vigente ni compartirlos con otra persona, aunque sean «del mismo número».
¿Qué hago si tengo dudas sobre mis lentes de contacto?
Lo más sensato es llevar tus lentes, tu estuche y tu solución a la próxima consulta y preguntar sin pena. Un especialista puede revisar tu técnica de colocación y retiro, decirte cuánto tiempo al día te conviene usarlos y resolver cualquier incomodidad. Programa una revisión con alguien de tu confianza: es la mejor forma de que tus lentes de contacto sigan siendo cómodos y seguros.
Fuentes: CDC, CDC (hábitos saludables), Diario de Morelos, Alcaldía Benito Juárez.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar el estuche de los lentes de contacto?
Los CDC recomiendan reemplazarlo al menos una vez cada tres meses, es decir, unas cuatro veces al año como mínimo. Aunque el estuche se vea limpio, puede acumular microorganismos, así que conviene tomar la fecha de compra como referencia y anotarla en tu calendario.
¿Puedo guardar mis lentes de contacto en agua de la llave si me quedé sin solución?
No. Los CDC indican usar únicamente la solución recomendada para lentes de contacto y recomiendan evitar el contacto con el agua, incluidas regaderas y albercas. Si te quedas sin solución, lo más seguro es no usar los lentes ese día y conseguir una solución adecuada o consultar a tu especialista.
¿Es normal que casi nadie siga todas las reglas de higiene de los lentes de contacto?
Es frecuente, pero no es motivo para relajarse: los CDC señalan que la mayoría de los usuarios (de unos 45 millones en Estados Unidos) no sigue una higiene adecuada. Una buena estrategia es empezar por un solo hábito, como cambiar la solución del estuche cada día, y sumar los demás poco a poco.
¿Qué infecciones se han relacionado con el mal uso de lentes de contacto?
Los CDC mencionan brotes desde 2006 de queratitis por Acanthamoeba y por hongos, ambas descritas como graves y con riesgo de pérdida de visión. Si notas dolor, enrojecimiento persistente o sensibilidad a la luz, quítate los lentes y acude con un especialista; no intentes resolverlo por tu cuenta.

