Cuando pensamos en cuidarnos al hacer deporte, casi siempre vienen a la mente las rodillas, los tobillos o la cabeza. Los ojos suelen quedar fuera de la lista, y por eso la protección ocular deportiva es una de las medidas preventivas más subestimadas. La buena noticia es que gran parte de estas lesiones se puede evitar con información sencilla y hábitos básicos.
¿Qué tan frecuentes son las lesiones oculares por deporte?
Más de lo que se piensa. Según datos de Prevent Blindness recogidos por Ophthalmology Times, en 2022 se atendieron más de 32,000 lesiones oculares relacionadas con el deporte en Estados Unidos, casi 20% más que el año anterior. Son cifras de ese país, pero ayudan a dimensionar el problema: no es algo raro ni exclusivo de atletas profesionales.
Un análisis difundido por la revista Safety+Health sobre los deportes con más lesiones registró unas 4,597 lesiones oculares asociadas al basquetbol y 4,565 a los deportes acuáticos y albercas. Es decir, no hablamos solo de actividades «violentas»: un codazo en la cancha o un golpe en una alberca también cuentan.
¿Por qué ciertos deportes son más riesgosos para los ojos?
Los ojos están protegidos por el hueso que los rodea, pero esa protección tiene límites. El riesgo sube cuando hay objetos pequeños y rápidos, como pelotas, raquetas, palos o proyectiles, que pueden llegar a la zona del ojo sin que el hueso los frene. También cuando hay contacto físico cercano, con dedos, codos o balones disputados.
La Academia Americana de Oftalmología señala que el basquetbol y el beisbol están entre los deportes con más lesiones oculares, seguidos de los deportes acuáticos y los de raqueta. En otras actividades al aire libre, como las que se practican en agua o nieve, además influye la radiación ultravioleta del sol, otro motivo para cuidar la vista.
¿Qué hace diferente a la protección ocular deportiva?
Unos lentes comunes no están diseñados para recibir un golpe. La protección ocular deportiva se fabrica con materiales resistentes al impacto; según la Universidad de Wisconsin, los lentes de policarbonato de 3 mm pueden resistir un proyectil a unas 90 millas por hora (alrededor de 145 km/h), y además son delgados y ligeros. Esa combinación de resistencia y comodidad es lo que se busca cuando se practica un deporte con riesgo.
También importa que el equipo cumpla estándares reconocidos. Lo mismo ocurre en otras situaciones: con el eclipse solar de 2026, medios como RTVE advirtieron que usar gafas de sol no homologadas puede causar daños oculares irreversibles. La idea es la misma: no cualquier lente protege, y la etiqueta o certificación sí importa.
¿Realmente se pueden prevenir estas lesiones?
En gran medida, sí. El Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos y Prevent Blindness coinciden en que usar la protección adecuada puede prevenir 9 de cada 10 lesiones oculares deportivas. Es un dato que cambia la perspectiva: no se trata de dejar de jugar, sino de jugar con el equipo correcto.
Algunas ideas generales de prevención:
- Tomar los lentes protectores como parte del uniforme, igual que el casco o las espinilleras, desde que se empieza a practicar.
- Elegir equipo pensado para el deporte específico, no improvisar con lentes de uso diario.
- Dar el ejemplo a niñas, niños y adolescentes, que suelen estar muy expuestos en juegos y entrenamientos escolares.
- Tratar los golpes en el ojo con seriedad y no esperar a ver si «se pasa solo».
¿Quién puede ayudarte a elegir la protección correcta?
Cada persona y cada deporte son distintos, y quien usa lentes graduados o ya tiene alguna condición visual puede necesitar opciones particulares. Por eso lo más sensato es consultar a un oftalmólogo u optometrista de confianza, que pueda orientarte sobre qué tipo de protección conviene a tu actividad. Como recordó recientemente Vanguardia, una revisión visual periódica ayuda a prevenir problemas de la vista. Agenda una cita antes de la próxima temporada: tus ojos lo agradecerán.
Fuentes: Ophthalmology Times, Safety+Health Magazine, American Academy of Ophthalmology, Universidad de Wisconsin, RTVE.es, Vanguardia.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas lesiones oculares deportivas se registraron en 2022?
Prevent Blindness reportó más de 32,000 lesiones oculares relacionadas con el deporte atendidas en Estados Unidos en 2022, casi 20% más que en 2021. Son datos de ese país, así que sirven como referencia de tendencia y no como cifra para México.
¿Cuál es más peligroso para los ojos: el basquetbol o la alberca?
En el análisis citado por Safety+Health, el basquetbol sumó unas 4,597 lesiones oculares y los deportes acuáticos y albercas 4,565, una diferencia mínima. Esto muestra que el riesgo no depende solo de que el deporte sea de contacto, sino también de cuánta gente lo practica.
¿Unos lentes graduados normales sirven como protección al jugar?
No están pensados para eso. La protección deportiva usa policarbonato de 3 mm, que según la Universidad de Wisconsin resiste un proyectil a unas 90 millas por hora. Un oftalmólogo u optometrista puede orientarte sobre la opción adecuada si además usas graduación.
¿Qué tanto reduce el riesgo usar protección ocular al hacer deporte?
Prevent Blindness y el Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos señalan que el equipo adecuado puede prevenir 9 de cada 10 lesiones oculares deportivas, es decir, alrededor de 90%. No elimina el riesgo por completo, pero lo reduce de forma muy importante.

